Muévete por la EM

Saldremos airosos

Salir airosos del batacazo. Poniendo un pie delante del otro en un intento de seguir avanzando, porque mirar atrás dejó de ser un opción desde entonces.

Romper con lo establecido. Con los esquemas. Con los objetivos. Y recomponer los sueños que están por venir y que aquel día, se quedaron escondidos detrás de tanta lucha.

Recuperar las ganas de hacer, de sentir, de reír. Para que nadie pueda decir que ni siquiera quisimos intentarlo. Para que sobre todo, no podamos decírnoslo a nosotros mismos.

Que eso sería la peor derrota. Que la confianza nos mantendrá en ralentí y que el motor seguirá rodando mientras no lo apaguemos. Y eso sólo dependerá de la decisión que tomemos de darle o no darle a la llave. De rendirnos o no rendirnos cuando llegue el momento de plantarnos frente a esto.

Y claro que sí. Claro que saldremos airosos, si es que no lo hicimos ya cuando pusimos aquel primer pie y luego le siguieron todos los demás pasos. Que si miramos atrás perdemos de vista el día en que empezamos a ser fuertes, y eso sólo pasa cuando has conseguido serlo. Y que el camino hacia adelante se ve mucho más llano por ti, por ella, por él. Por todos los que ayudan a saltar obstáculos.

Que fuerza, resistencia, esperanza… son palabras nuevas en mi vocabulario. ¡Y qué sabias y qué ciertas!. Son la mejor llave maestra, la llave de las llaves que abre cualquier puerta y el único camino que conozco hoy para comerme a la Esclerosis Múltiple con patatas; día sí y día también. Y así hasta el último día de lucha. Porque habrá un último día, y hasta entonces cualquier cosa será útil para seguir haciéndole frente. No se vaya  a pensar, ni siquiera por un segundo, que tiene una mínima posibilidad de ganar esta guerra.

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