El huracán Sandy ha arrasado la costa este de EEUU, y ha dejado a su paso 40 muertes y un sinfín de destrozos que tardarán en reponerse. Se ha declarado «zona catastrófica» a Nueva York y Nueva Jersey.
Y es que no podría haberse evitado el huracán. Hay cosas que son superiores a nuestra voluntad y aparecen sin avisar y sin apenas dejarnos opción a evitarlas. Como este huracán o como el diagnóstico de una enfermedad.
Pero la vida continúa, y una vez pasada la tempestad, a uno sólo le queda pensar: «Vale, ¿y ahora qué?»
Y no puedo evitar hacer un paralelismo entre este huracán descontrolado y el fatídico diagnóstico de una enfermedad como la Esclerosis Múltiple.
Me resisto a pensar que el día que uno recibe una noticia como esta, queda automáticamente decidido el camino que uno debe seguir.
De la misma manera que me niego a pensar que todos los ciudadanos que han vivido el paso de Sandy, continuarán en sus casas de manera indefinida, por miedo a que vuelva a ocurrir algo similar.
Podríamos hundirnos en la idea de que todo lo malo que ocurre en la vida nos marcará de tal forma que no dejará apenas lugar a decidir, a actuar o a buscar nuestro propio camino de felicidad.
Pero también podríamos pecar de optimistas empedernidos y creer que todo lo malo nos ofrece siempre la gran oportunidad de escoger, de buscar una alternativa y sobre todo, de mirar por aquello que nos haga felices a nivel personal.
No es mala idea creer que podemos despojarnos de lo que nos hace daño. Que podemos soltarnos de lo que nos atrapa. Que podemos alejarnos de lo que no nos compensa…
En definitiva; poemos huir de todo aquello que nos ata a una vida represiva.
Quizás haya llegado el momento de creer en uno mismo como única herramienta para tirar adelante.
Creo firmemente que una vez uno se convierte en la mejor versión de sí mismo, en la mejor persona que conoce, ya nada puede pararle.
Ni un huracán.
Ni un diagnóstico.
Ni siquiera el miedo pesado y constante que intenta siempre hacernos dudar de todo esto.
Porque cuando algo malo ocurre, tienes tres opciones: dejar que te destruya, dejar que te determine, o dejar que te fortalezca.
Sólo tú puedes decidir con qué opción te quedas.
Sé fuerte y no abandones la lucha, porque cada vez, estamos más cerca
No dejes que te arrastre el huracán, y agárrate con fuerza a la lucha contra la EM.
Una Respuesta
yo creo que todo va correcto,estan a un hilo de encontrar un farmaco precioso quiero aguantar.y aguantare todo lo que pueda,y mando este sms para que nos vaya bien a tod@.mucha suerte