Te lo diré una y mil veces, que tú no vas a ser quien ponga el título a libro de mi vida.
Y es que harta me tienes. Harta de pensarte cada día, de hablarte cada día, y de no encontrar respuesta. Y es que sólo me has traído preguntas. Y de las difíciles, de las de un examen en blanco. Porque no tengo solución al día a día que me planteas.
La Esclerosis Múltiple es así: tan incierta como clara. Pero es imposible no aprender algo de ella.
La fortaleza, la actitud frente a la incertidumbre, la búsqueda de la fuerza interna. La seguridad en uno mismo.
Es imposible no ser diferente una vez te dicen que tienes Esclerosis Múltiple.
Es imposible no descubrir que el miedo tiene un sinfín de colores, pero que va pasando. Se va diluyendo. Y que el ruido, puede ser tan molesto como tranquilo.
Es imposible no reflexionar sobre dónde estás y cómo has llegado hasta allí. O tener la certeza de saber que nada nunca será siempre igual, pero que eso no tiene por qué ser, necesariamente, algo malo. Que todos estamos expuestos al cambio. Que el miedo puede guardarse en una bolsa y dejarle salir cuando quiera. Que las enfermedades no arrebatan la felicidad. Y que las ganas de comerse el mundo nunca desaparecen si comerse el mundo es lo que quieres.
Por eso, vamos allá. Camino a una vida extraordinaria. Rumbo al espacio donde se aprecian los pequeños detalles de la vida. A la velocidad de la luz, sin tiempo para arrepentirse de nada.
www.esclerosismultiple.com
Una Respuesta
Hem de fer camí i no rendir-nos mai. Tirar endavant amb molta il.lusio i esperança en l’investigació