Muévete por la EM

Cosas que piensas cuando tienes Esclerosis Múltiple

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Podrías patear la Esclerosis Múltiple y desahogarte hasta que te dolieran los pies. Podrías gritarle una y mil veces hasta quedarte sin voz. Podrías empujarla hasta perderla de vista por momentos. Podrías darle la espalda hasta ignorar su presencia. Pero nada haría que dejara de ser el diagnóstico que cambió tu vida.

Es así de crudo. Es uno de esos hechos aplastantes de la realidad. Una de esas imposiciones inevitables que llegan sin consultar. Y ahí, arrinconada, se queda esperando y al acecho del tiempo, para arrancarte tus “tic,tac” de cuajo. Y para pillarte a contrapié frente a la línea de salida de tu vida.

2001Pero no seré la primera ni la última persona que diga que a pesar de todo esto, la Esclerosis Múltiple no será la protagonista de la obra de mi vida. Que no ha llegado aquí para nublarme el día, que no será el timón que cambie el rumbo de mis planes. Y que no será la grieta que me impida saltar allá donde estén todas las cosas que quiero conseguir.

2002No seré la primera ni la última persona que salte al escenario con los pulmones cargados de lucha y mire al público sin complejos. Porque por suerte, somos muchos los jóvenes sedientos de futuro que un día dijimos “¡BASTA!” y recuperamos las riendas que nos robó la enfermedad. Y 11 años después del diagnóstico, cabalgo al galope a pesar de los obstáculos. Desafiando los miedos que aparecen por el camino y celebrando cada pequeño avance que la ciencia nos está dando.

Porque puede que haya dejado cosas por el camino desde que me diagnosticaron Esclerosis Múltiple y puede que haya aprendido a luchar contra miedos que nunca quise tener. Pero esta batalla no ha hecho más que empezar, tengo una sed de victoria insaciable y mire a donde mire, veo a miles como yo, ansiosos por llegar a nuestra meta. “Si caminas solo, llegarás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos”.

 

 

    6 Respuestas

  1. Mi madre tiene esclerosis multiple. No creo que alla un consuelo si no sale una cura definitiva. De momento siempre se pierde la guerra. Yo lo siento pero es muy triste y odio esa enfermedad.

    1. Hola César. Sin duda esta enfermedad es injusta y hasta que no se encuentre una cura, cualquier palabra se queda corta. No obstante, y frente a la impotencia de enfrentarnos a algo así, intentaré siempre mirar al futuro con optimismo, que por suerte eso no nos lo quita la enfermedad. Un abrazo y mucho ánimo 🙂

  2. Bonito relato.Me gustaría estar en esa fase de poder comerme al bicho pero mi realidad es otra más cruda y de momento intento pasa un solo día de mi vida sin espasmos

    1. Hola Juan, gracias por tus palabras y sobre todo, por compartir tu experiencia. Sin duda, la Esclerosis Múltiple es la enfermedad de las 1.000 caras porque tiene mil formas de manifestarse y existen miles de obstáculos diferentes, pero si algo tenemos en común es la valentía de enfrentarnos a ellos! Mucho ánimo y un abrazo!

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